TEMA 3: BUSCADORES, REVISTAS Y CITACIÓN APA





¿QUÉ ES EL ALZHEIMER?

La enfermedad del Alzheimer es un trastorno neurológico que provoca la muerte de las células nerviosas del cerebro. Sus síntomas suelen atribuirse a la vejez o al olvido común. A medida que avanza la enfermedad, se van deteriorando las capacidades cognitivas (como la realización de tareas cotidianas, tomar decisiones, modificaciones de personalidad...)

El Alzheimer es una demencia progresiva que tiene el déficit de memoria como uno de sus síntomas más tempranos. Por lo general el paciente empeora progresivamente, mostrando problemas perceptivos, del lenguaje y emocionales a medida que la enfermedad va avanzando. El origen de esta enfermedad es todavía desconocido

Lo que hace que esta demencia tenga un impacto tan fuerte en el sistema sanitario y en el conjunto de la sociedad es, sin duda alguna, su carácter irreversible, la falta de un tratamiento curativo y la carga que representa para las familias de los afectados

Esta enfermedad evoluciona en tres fases:

- Fase inicial o leve: No se le concede importancia a los síntomas de esta fase. El enfermo necesita supervisión, vigilancia, ánimo, recordatorios, etc 
- Fase intermedia o moderada: El enfermo tiene síntomas y problemas marcados y necesita ayuda parcial para la ejecución de dichas actividades
- Fase tardía o severa: El enfermo precisa ayuda total para la realización de las actividades mencionadas, tiene dependencia total. En el enfermo de Alzheimer la sonrisa es una de las últimas manifestaciones en desaparecer.


TRATAMIENTO

En la actualidad, no existe una sola prueba diagnóstica para la Enfermedad de Alzheimer. Se debe obtener una evaluación física, psiquiátrica y neurológica completa.

 El trastorno generalmente progresa en forma permanente. Es común que se presente incapacidad total y la muerte normalmente sucede en un lapso de 15 años, por lo general, a causa de una infección o una insuficiencia de otros sistemas corporales

 La actitud terapéutica ante la enfermedad de Alzheimer ha estado tradicionalmente condicionada por la falta de comprensión de la enfermedad. El entorno físico y social es frágil, por lo que todos los esfuerzos terapéuticos han de ir dirigidos a enlentecer el curso de la enfermedad y a mejorar la calidad de vida. Los cuidados se basan en el tratamiento de la comorbilidad médica (cualquier proceso médico como las infecciones, el dolor, insuficiencia respiratoria pueden agravar el avance de la enfermedad), la prevención y manejo de los problemas psicológicos y conductuales, el tratamiento farmacológico específico (recetados por su médico), modificar el ambiente del hogar y la información, asesoramiento y apoyo continuo, tanto al paciente como a su cuidador


EL TRABAJO SOCIAL SANITARIO CON LAS FAMILIAS DE LOS ENFERMOS

El primer objetivo que se debe alcanzar es la mejora de la calidad de vida en el núcleo familiar, en cumplimiento del principio ético de la FITS 4.1.: “Los trabajadores sociales deben apoyar y defender la integridad y bienestar físico, psicológico, emocional y espiritual de cada persona”. Por ello una de las funciones del trabajador social debe ser su contribución en la defensa de los intereses de los enfermos de Alzheimer, favoreciendo que en su domicilio disfruten de un trato digno y gocen de respeto por parte de la familia, lo que se puede conseguir dando a los familiares una educación para la salud, que es una herramienta útil e importante ante las reacciones y los comportamientos del enfermo. Así mismo, una buena información contribuye a que la familia no tome decisiones que puedan perjudicar al enfermo como persona o que vayan en contra de los deseos que éste mostraba cuando estaba sano mentalmente

El cuidador y la familia deberían plantearse: poseer toda la información actualizada sobre la situación de la enfermedad del paciente por parte del médico que le ha diagnosticado, efectuar una reunión familiar para conocer los recursos de que se dispone, no sólo los materiales sino también los personales y comenzar a asumir que, en lo sucesivo, sus vidas van a ser muy diferentes a como lo han sido hasta entonces.

En la mayoría de los casos, los cuidadores y familiares carecen de conocimientos, habilidades y actitudes para poder atender al enfermo, por lo que se hace necesario trasladar a estos la necesidad de aprendizaje y entrenamiento de habilidades para manejar las conductas que pueden presentarse de forma inesperada por la patología del enfermo de Alzheimer.

Es determinante que el trabajador social establezca una buena relación de ayuda con el cuidador y la familia para poder ser eficaz en la intervención, ya que debe dirigir la acción hacia la comprensión, el análisis y la reestructuración de la nueva situación de la familia, hecho éste que es fundamental.

El apoyo solicitado por el cuidador o la cuidadora y los familiares suele ser de tipo informativo, emocional y material. Buscan información, consejo o guía, que les ayude a resolver sus problemas, a la vez que sienten la necesidad de tener a alguien con quien hablar y en quien confiar. Prestándoles ayuda tanto directa como de los servicios sanitarios, administrativos y sociales, disminuye la sobrecarga de las tareas y deja tiempo libre al cuidador principal y los familiares


BORNOUT DE CUIDADORES DE PACIENTES CON DEMENCIA Y LA SOBRECARGA EN LOS CUIDADORES PRINCIPALES DE ENFERMOS DE ALZHEIMER

La demencia es una patología que va en aumento dado que la población sobrevive hasta edades más avanzadas, esto hace que se vea incrementado el número de cuidadores.

Estos pacientes son atendidos por un solo cuidador denominado cuidador principal, en algunos casos conlleva importante esfuerzo y organización por parte del mismo conduciendo a veces a la inestabilidad de su propia familia. Además, se ve afectada la esfera tanto personal como física, psicosomática y emocional. Se ha descrito una serie de alteraciones físicas y psíquicas que se suelen presentar juntos y se conoce como el "síndrome del cuidador". El perfil del cuidador suele ser de una mujer de una edad entre 50-70 años.

El estrés que produce al cuidador se trata de exigencias objetivas de la tarea de cuidar relacionadas con el deterioro físico y cognitivo, la incapacidad funcional y las alteraciones de comportamiento (esto es un factor decisivo en la carga del cuidador) y los conflictos familiares, laborales, económicos y psíquicos como la pérdida de autoestima.

El grado de dependencia y los trastornos de conducta son muy importantes en el inicio de sobrecarga

Padecer depresión no está relacionado con el empeoramiento de la misma por el cuidador, sino que la propia actividad de cuidar ya justifica la aparición de depresión.

En ocasiones, el cuidador llega incluso a abandonar el cuidado del paciente y el suyo propio; se ha visto también relacionado no como con un mayor consumo de psicofármacos sino de drogas o recaídas sobre los hábitos que abandonó como el alcohol o el tabaco. Autores apuntan incluso que todas las consecuencias unidas al mayor índice de ansiedad y depresión llevan incluso en ocasiones al suicidio

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El cuidado informal en las demencias es una de las situaciones que genera más estrés dando lugar a un 40/75% de los casos a un diagnóstico psiquiátrico y en un 15-35% al diagnóstico de depresión mayor

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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