TEMA 4: : BRECHA DIGITAL E INGRESO MÍNIMO VITAL
TEMA 4: BRECHA DIGITAL E INGRESO MÍNIMO VITAL
Marta, mujer de 55 años víctima de violencia de género acude a mi despacho para que le ayude a mejorar su calidad de vida informándole sobre los recursos de los que dispone.
Marta actualmente vive sola, en otro domicilio ya que antes convivía con su agresor, su marido. Marta se encuentra en una situación de extremada vulnerabilidad, ya que siempre ha sido ama de casa y no tiene experiencia laboral. Contrajo matrimonio desde muy joven y no acabó sus estudios. Marta no tiene más familia ya que sus padres murieron y tampoco tiene hijos debido a su infertilidad, en conclusión, se encuentra sola. La protagonista vive en una casa en mal estado que tiene como propiedad por herencia de sus padres, pero no tiene recursos suficientes para llegar a fin de mes (trabaja de vez en cuando limpiando casas a cambio de poco dinero). Marta se encuentra a las puertas del juicio tras haber puesto la denuncia.
Tras una entrevista y conocer su experiencia al ser víctima de violencia de género, le informo que uno de los recursos de los que dispone es el Ingreso Mínimo Vital.
El RD-L 20/2020, por el que se regula el IMV, establece que una víctima de violencia de género que acredite la situación de violencia o de trata con fines de explotación sexual, independientemente de su edad y aunque no tenga residencia legal en España, siempre que cumpla los requisitos de vulnerabilidad económica y sea integrante de una unidad de convivencia (sin exigencia del requisito de temporalidad) o viva sola, o comparta domicilio con otra unidad de convivencia, puede recibir dicha renta mínima incluso aunque sea beneficiaria de otra prestación de financiación pública. Por lo tanto, Marta si puede solicitar dicha ayuda.
Le sugiero a Marta, solicitar la ayuda de forma online, pero no tiene conocimiento acerca de ello. A Marta también le afecta la brecha digital de género.
Camacho (2005) propone “tres tipos de brecha digital: la de acceso, basada en la diferencia entre las personas que pueden acceder y las que no a las TIC; la de uso, basada en las personas que saben utilizarlas y las que no; y las de la calidad del uso, basada en las diferencias entre los mismos usuarios”. En este sentido, de los tres enfoques, el que refleja la situación de Marta es el enfoque hacia la capacitación, es decir, la capacidad/dificultad de usar estas tecnologías. En este sentido, se comienza a desarrollar el concepto de alfabetización digital vinculado con el de brecha digital.
El patriarcado predominante representa la estructura social más potente y estable, y las sostenidas luchas feministas no logran acabar con él. Las TIC, como cualquier otra tecnología, se construyen socialmente y tienen un impacto diferente en hombres y en mujeres (Hafkin, 2001; Mitter, Rowbotham, 1995)
Cecilia Castaño plantea que en la población masculina predomina un uso «más tecnológico», es decir, los varones se decantan, en mayor medida, por la descarga de música, videojuegos y de software, frente a la población femenina, que realiza un uso «más funcional» o práctico. Las mujeres utilizan internet como un instrumento para realizar actividades específicas (mantener contacto con amigos y familiares, participar en grupos de diálogo, obtener información y realizar gestiones prácticas.
Marta siempre ha odiado las nuevas tecnologías, porque nunca ha sabido dominarlas y tampoco ha recibido ayuda para solventarlo.
Como trabajadora social, intervengo con Marta proporcionándole habilidades digitales básicas. Además, entendiendo su negación a aprender por cuestión de edad o por falta de seguridad en sí misma, le brindaría mentoría y apoyo, creando un espacio seguro para ella. De esta manera, le ayudaría a obtener habilidades para solicitar el IMV, y demás cuestiones que podría realizar a través de internet (siendo independiente)
BIBLIOGRAFÍA
Matulič-Domandzic, M. V., Vicente-Zueras, I. D., Boixadós-Porquet, A., & Caïs-Fontanella, J. (2019). Las mujeres sin hogar: realidades ocultas de la exclusión social.
Navarro-Beltrá, M. (2009). La brecha digital de género en España: cambios y persistencias.
Bonavitta, P. (2018). Las brechas digitales de género en la era de la información. En torno a las ideas de Manuel Castells: discusiones en la era de la información, 17.
Argüeso, M. S. (2021). Ingreso mínimo vital e inserción laboral. Relaciones Laborales y Derecho del Empleo.
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